
Revista de Investigación Científica y Tecnológica
Alpha Centauri
ISSNe: 2709-4502
Vol. 7 N.º 1
(Enero - Marzo, 2026)
Revista de Investigación Científica y Tecnológica Alpha Centauri
Introducción
Hablar de calidad educativa casi siempre termina llevando
al mismo punto: el tipo de liderazgo que se ejerce dentro de
las instituciones. No se trata solo de administrar recursos o
cumplir normas. En zonas rurales del Perú, el director no
solo organiza: orienta, motiva y, en muchos casos, sostiene
el funcionamiento pedagógico en condiciones que no
ayudan. En la UGEL de Parinacochas, Ayacucho, esas
condiciones son concretas: distancia, escasos recursos,
desigualdad estructural persistente (MINEDU, 2020).
La información internacional permite corroborar lo
evidente. El liderazgo directivo se relaciona directamente
con el desempeño en instituciones, así como en los
resultados académicos de los directivos. Por otro lado, el
liderazgo transformacional ha demostrado resultados
positivos respecto a motivación de los docentes,
compromiso y la toma de decisiones (Leithwood et al.,
2019; Rojas, 2020). Virando a Latinoamérica, se puede
afirmar que el panorama se complica aún debido a la falta
de data, carencia de recursos, y desigualdades que van de
la mano con el retraso de aplicación de modelos de
liderazgo (Pont et al., 2018; Murillo, 2020).
En el Perú rural eso se agudiza. Muchos directivos asumen
el cargo sin formación en liderazgo educativo. A eso se
suma la falta de acceso a tecnología, la infraestructura
deficiente y la inestabilidad laboral (Martínez, 2021;
Marallana, 2021). El trabajo directivo termina concentrado
en lo administrativo, dejando de lado el acompañamiento
pedagógico y la mejora de la enseñanza (Delgado, 2020).
Dentro del país, las investigaciones coinciden bastante. El
autor Gonzáles (2023) logró hallar una correlación alta
entre liderazgo directivo y gestión educativa en la ciudad
de Cusco, concluyendo así que, fortalecer las competencias
del director de la institución genera un impacto 360° en
toda la gestión. Zubieta (2022) por su lado llegó a una
conclusión casi igual al autor anterior, pero con una
correlación moderada. Así también, el autor Alvarado
(2024) halló también que el liderazgo directivo se relaciona
directamente con la calidad educativa en instituciones. Por
último, en el Perú, el autor Abregu (2023) sumó también
más evidencia desde el rol de los docentes, concluyendo así
que, el liderazgo transformacional ejecutado por
profesores, aumenta la mejora continua de la gestión de la
institución cuando genera motivación y compromiso por
parte de los directivos. Ramos (2018) explicó una parte
importante de la eficiencia institucional a partir del
desempeño directivo.
Desde afuera, López (2023) mostró que los estilos
participativos mejoran el clima organizacional en escuelas.
Ortega et al. (2022) van más lejos: el liderazgo no solo toca
la gestión administrativa, sino también lo pedagógico. En
conjunto, estos estudios apuntan a lo mismo: el liderazgo
no es un elemento de apoyo. Es central.
A modo de terminar esta introducción, podemos afirmar
que Parinacochas es un contexto muy poco estudiado
donde las condiciones de trabajo no son las ideales, pero
donde las decisiones del director siguen marcando
diferencia. Así, los resultados de la investigación pueden
ser utilizados para hacer un llamado a la acción de
directivos y también de fomentar acciones específicas
dentro del sistema educativo.
El propósito principal de este estudio es determinar la
relación entre liderazgo directivo y la gestión educativa en
la UGEL de Parinacochas durante el año 2024.
Específicamente, analiza cómo esa relación opera en las
dimensiones estratégica, pedagógica, administrativa y
comunitaria, para entender desde la práctica cómo el
liderazgo afecta el funcionamiento real de las instituciones.
Método
La población de estudio fueron los 25 directivos de
instituciones educativas de la provincia de Parinacochas,
Ayacucho, distribuidos entre los niveles inicial, primaria y
secundaria. Como el grupo era pequeño, se trabajó con
todos: no hubo muestreo (Hernández et al., 2014; Cohen et
al., 2018). Las dos variables se operacionalizaron mediante
dimensiones e indicadores concretos. El liderazgo directivo
se midió en cuatro aspectos: dirección institucional,
desarrollo de capacidades, rediseño organizacional y
proceso de enseñanza-aprendizaje. La variable gestión
educativa se dividió en las siguientes dimensiones: gestión
educativa estratégica, gestión educativa pedagógica,
gestión educativa administrativa y gestión educativa
comunitaria. Para la recolección de los datos se utilizó un
cuestionario estructurado con preguntas cerradas, diseñado
en función de la meta del estudio. Así, se tomó en cuenta
que los ítems fueran totalmente claros, coherentes y fácil
de responder a los encuestados (Fowler, 2014; Dillman et
al., 2014).
Tres especialistas evaluaron la validez del instrumento y
confirmaron su pertinencia. La confiabilidad del
instrumento cuantitativo se verificó mediante el coeficiente
alfa de Cronbach, que superó 0.70, lo que indica
consistencia interna buena para la aplicación del
instrumento. El trabajo de campo siguió un orden simple:
se contactó a los directivos, se les explicaron los objetivos
académicos del estudio y se confirmó su participación
voluntaria. Luego se aplicó el cuestionario y, al terminar,
se revisaron los instrumentos para verificar que los datos
estuvieran correctamente registrados. El análisis se hizo en
dos etapas. Primero se organizó y depuró la información en